Nos mudamos al corazón de la Supermanzana

Nos mudamos al corazón de la Supermanzana de València, ubicada en el Barrio de Extramurs y descubrimos un proyecto familiar muy especial vinculado a la pilota valenciana.

Estoy muy contento de compartir esta noticia. Como muchos de vosotros y vosotras sabréis, siempre he sido un apasionado de crear proyectos de branding con propósito, proyectos de comunicación para empresas con valores, proyectos en general, que ponen en el centro a las personas, que generan comunidad y que permiten desatar todo su potencial.

Al igual que muchos de los proyectos que hemos desarrollado estos años, este nuevo espacio al que nos hemos trasladado y su entorno, se alinean perfectamente con nuestra visión del trabajo y la vida. Situado en el Barrio de Extramurs, ”Tambori Coworking”es un espacio colaborativo que respira innovación, tradición, sencillez y sostenibilidad.

La supermanzana de València, donde se encuentra ubicado, es un proyecto que surgió para generar más zonas verdes y espacios seguros, donde desarrollar actividades culturales, o trabajar de forma más sostenible, más segura y por tanto más feliz.

Tambori Coworking, es un espacio colaborativo que respira innovación, tradición, sencillez y sostenibilidad.

Gracias a esta decisión, tengo y tenemos la oportunidad de compartir este espacio con un proyecto familiar dedicado a la pilota valenciana, un deporte que representa la tradición y la autenticidad de nuestra tierra. Liderado por Helen Hernando, este espacio que reúne una combinación de modernidad y tradición es el escenario perfecto para seguir creciendo, fomentando nuestro deseo de seguir creando proyectos únicos, con valores, para diferentes organizaciones.

1. Historia del negocio y la familia.

Helen, para los que no te conocen; ¿cómo surgió la idea de crear este proyecto?. La afición por la pilota valenciana en mi familia surgió gracias al destino, que quiso que la casa de mis abuelos estuviera justo al lado del trinquete de la calle Pelayo, 22. La terraza trasera daba directamente a la cancha, que en aquel entonces estaba descubierta. De niño, con unos 5 o 6 años, mi padre y los niños del barrio solían entrar al trinquete a jugar. Él practicaba todo tipo de deportes: jugaba al fútbol , practicaba hockey y hacía atletismo. Sin embargo, la pelota siempre estuvo presente.

A los 15 o 16 años, él y un amigo decidieron preguntarle al gerente del trinquete si podían participar en alguna partida, el cual les hizo hueco en un campeonato y ese sencillo gesto marcó el inicio de algo grande.

La pilota valenciana se convirtió en algo más que un deporte para mi padre: era su pasión. Su hermano también se sumó a esta tradición y jugó durante años con el sobrenombre de Fredi II, mientras que mi abuelo, el gran aficionado de la familia, se convirtió en el primer fan incondicional. Mi hermana y yo también nos dejamos llevar por esta pasión y formamos parte del primer equipo femenino de pilotaris, aunque poco tiempo ya que lo que mas nos gustaba era verlo a él. Más adelante, esta tradición deportiva llegó hasta mi hijo Hugo, quien jugó durante varios años como Fredi III, compartiendo con su abuelo la emoción y el amor por este deporte.

2. Un proyecto en torno a la Pilota Valenciana

¿Cuál es la importancia de la pilota valenciana en tu vida?. A mí me apasiona la Pilota Valenciana. Es un deporte que he disfrutado toda mi vida. Desde bebé he estado en trinquetes y considero que es un deporte con unos valores muy nobles y respetuosos, además de ser un deporte muy completo a nivel físico. Es una tradición valenciana que debería valorarse, respetarse y cuidarse, sobre todo por las instituciones. A lo largo del tiempo, se han ido derribando trinquetes dentro de la capital sin otorgarles ningún tipo de valor, y eso es algo que no se podrá volver a recuperar. Es una lástima. Esperemos que lo que aún queda sea reconocido y puesto en valor para su preservación.

3. ¿Qué relación guarda con el Barrio de Extramurs?

El barrio de Extramurs es un lugar muy acogedor y lleno de vida. Llevamos más de 30 años instalados en él, y es como una gran familia. Desde la cartera, la frutera, las chicas de la farmacia, hasta la gran variedad de restaurantes que tenemos, todo contribuye a crear un ambiente especial. Además, la supermanzana a la cual pertenecemos actualmente lo convierte en un barrio tranquilo, con menos tráfico, menos polución y lleno de tradición y vida en las calles. Es el distrito con más colegios de València, y las zonas peatonales están muy bien aprovechadas.

“El barrio nos aporta un equilibrio perfecto entre modernidad y tradición”.

4. ¿Cuáles son los valores que guían el proyecto?

Los valores fundamentales de este proyecto son la tradición, el respeto, la comunidad y la preservación cultural. Los transmitimos fomentando el conocimiento de la Pilota Valenciana y promoviendo la conexión con las actividades del barrio.

5. ¿Cuáles son los retos y mayores desafíos que tuvisteis que enfrentar?

Tamborí surge como espacio de colaboración en un contexto en el que la pilota valenciana ha ganado presencia y protagonismo, pero la tienda sigue ofreciendo un margen muy pequeño de beneficio. El local era grande y queríamos mantener su ubicación. En un inicio cuando Fredi trabajaba como director del Trinquete de Pelayo, la idea era combinar con actividades conjuntas y así también dar a conocer la Pilota Valenciana, con el tiempo y la jubilación de Fredi esa idea se fue diluyendo. De ahí surgió la idea de convertir nuestro espacio, en un espacio colaborativo. 

“El mayor desafío, fué montar un espacio colaborativo desde cero, sin saber lo que era y conseguir llenarlo con personas compatibles entre ellas y con el proyecto.”

Helen Hernando, responsable de “Tambori Coworking”, combina su actividad de gestión del coworking, con su labor e implicación voluntaria en proyectos de integración social. Diseñadora de profesión, apasionada de la pilota valenciana, el surf, el skate y los deportes en general. — tamboricowork.com.

Te invito, te invitamos a que vengas a conocer este nuevo espacio. Será una oportunidad para encontrarnos, tomar un café, conocer tu situación actual, charlar sobre tus proyectos y ver juntos como podemos contribuir para que puedas alcanzarlos. Será un placer recibirte.

— Ángel Romero

Agradecimiento especial a — “Kike Taberner” por sus valiosas fotografías.

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